Recursos. Archivo, me pregunto cosas, pongo todo acá. Escribo, anoto. Todo es muy empírico. Relatos. Me pongo manos a la obra. Les pregunto cosas. Ellas me responden. Ellas me ayudan. Grabo, filmo, saco fotos. Ellas hablan. Ellas explican. Ellas viven. Participar. Me equivoqué, olvidé, digo cualquier cosa. No leí todo, no entendí todo. Por suerte, no estoy sola.
Antichambre
Antichambre
Enero 2017, escribo la primera nota que me servirá a empezar Antichambre. En forma de diario, de artículos o de grabación audio y video, alimento despacio este espacio que me ayuda a salir del hoyo cuando paso un mal trago. Agravios que dan miedo y que todos tienen algo que ver con las mujeres. Sus formas y sus medios de transcripción van desde la imagen hasta el texto, del testimonio a la entrevista o del diccionario al diario íntimo. Antichambre da la palabra al individuo, luego al grupo y se interesa tanto en los fenómenos globales como en las anécdotas cotidianas. Los datos se suman, se acumulan y a veces se contestan. Todo el contenido no pretende ser exhaustivo y nunca lo será. Antichambre propone una versión no lineal de la historia de las mujeres : una historia, vivida y contada.
La era del testigo
La era del testigo
es un término que saco de Françoise Thébaud y Geneviève Dermenjian y remite a un imperativo social de memoria y de construcción del recuerdo. El testimonio propone una historia acerca de las realidades vividas y permite acceder a fenómenos generalmente inaccesibles, porque son demasiado personales. Sin embargo, no se trata de escribir una nueva historia sino de contarla de otra manera, desde contextos precisos : usar las fuentes adecuadas de los temas correspondientes. La construcción de un objeto de memoria se compone de fragmentos y de testimonios que, una vez relacionados, forman un objeto común.